Regreso al trabajo y salud mental por Covid-19. Por Horacio Rodríguez
- Quality Consulting
- 17 ago 2020
- 3 Min. de lectura
Al regreso de las operaciones de actividades no esenciales, las organizaciones
comienzan a establecer los procesos para la reapertura. Sin embargo, traer de vuelta a la
gente a las oficinas y lugares de trabajo no es una tarea menor. Cada compañía es única
y tendrá que tener consideraciones especiales.

La vuelta al trabajo reactiva nuestra sensación de inseguridad y produce en nosotros
múltiples reacciones diferentes. La dificultad para regular estas reacciones y emociones
es normal en la situación actual.
El ir a trabajar o hacerlo desde casa, es probable que haya cambiado sus pensamientos y
hábitos en la forma en que trabaja. El miedo y la ansiedad, así como otras emociones que
provoca la enfermedad pueden ser abrumadoras, y los niveles de estrés, así como la
dificultad de manejarlos en el lugar de trabajo puede provocar grandes dificultades en la
productividad de los miembros de la organización.
Estamos próximos a salir de una cuarentena, que convencidos o no, necesaria para evitar
el colapso del sistema de salud. Tiempo en el que tuvimos demasiada información
respecto a los contagios como de la situación económica que provocó la medida de
quedarnos en casa.
Es natural que se presenten reacciones emocionales ahora que se pretende retomar lo
que se ha denominado “la nueva normalidad” como, por ejemplo: sentimientos
encontrados (tristeza, alegría, miedo), preocupación por su salud y la de sus seres
queridos, estrés generado por si tiene posibles signos y síntomas de COVID 19,
frustración porque sus amigos o sus seres queridos tienen temor infundado de contraer la
enfermedad por tener contacto con usted por salir, la tristeza de haber perdido familiares,
amigos o compañeros de trabajo por la enfermedad, etc.
La incertidumbre de los posibles recortes de personal o de sueldo tendrán un efecto
negativo en el desempeño de las personas, a pesar del supuesto de que estarán
agradecidos por conservar el trabajo. Recordemos que el nivel de satisfacción con la
situación laboral era difícil entes de la pandemia, no en vano la aplicación de la NOM 035
de factores psicosociales. Ahora factores como tensión, frustración, aislamiento, la
inseguridad laboral y la perdida de ingresos podrían provocar problemas de salud mental
a los trabajadores.
Los primeros días y/o semanas puede costarnos volver al trabajo. Podemos estar
irritables, tener dificultad para descansar, sufrir desorden en la alimentación o cansancio.
Es importante mantener la visión de todos los miembros hacia el futuro y alinear la
motivación enfocada a un proceso. Favorece una actitud abierta y con optimismo realista
nos ayudará a afrontar en las mejores condiciones las distintas situaciones que vengan.
Los líderes deberán mostrar sus habilidades para lograr las siguientes acciones a la
brevedad:
Incrementar la seguridad y confianza; propia y del equipo de trabajo. Los procesos de
seguridad e higiene aquí juegan un papel relevante.
Planear acciones estableciendo indicadores claros sin exigirnos demasiado al principio
pero que enfoquen los esfuerzos de todos a los resultados. Considerar escenarios para
saber qué hacer en caso de cualquier situación que pueda surgir. Fortalece tu plan de
continuidad de negocio.
El adoptar una actitud de accountability, donde solo nos concentremos en lo que si
podemos hacer y comprometernos con el resultado.
Brindar información veraz y oportuna de lo acontecido en la organización como de los
resultados de los procesos de sanidad.
Reconocer las señales de activación excesiva como la hiperactividad, la falta de sueño o
la irritabilidad. Si las reacciones persisten se debe contar con servicios de salud a donde
canalizar.
Necesitamos continuar con nuestra vida, y este retorno nos brinda una oportunidad para
recuperar nuestro bienestar. Debemos afrontar el miedo y la incertidumbre. Nuestras
fortalezas, lo aprendido en esta experiencia y el esfuerzo seguro nos llevarán a una
pronta recuperación.




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